> Domingo, por montes y valles iba hablando de Dios con unos y otros, y durante mucho tiempo en sus noches de rezos, hablaba a Dios de unos y otros.
> En Prulla, cerca de Carcasona, reúne en 1207 a las primeras conversas en un monasterio donde las hermanas suplican a Dios: " ¿Qué será de los hombres si no te conocen?…"
> El monasterio se convierte en "la base" de Domingo, la plataforma de lanzamiento de su predicación. Allí se experimenta, que "ocupándose" de Dios, se encuentra la felicidad, que su Palabra salva y enriquece. Allí se ruega a Dios por todos los que tienen sed.
> ¿Cómo creer en Dios sin entender su Palabra? ¿Cómo escuchar sin predicadores?
> Como los apóstoles, Domingo y sus frailes son enviados de Cristo para predicar el Evangelio a los hombres de todo el mundo…